La justicia de Estados Unidos aceptó la declaración de culpabilidad de Fred Machado por lavado de dinero y fraude


Federico Andrés “Fred” Machado, que prestó aviones para la campaña del exdiputado José Luis Espert, se declaró culpable en la justicia federal de Estados Unidos de conspiración para lavar dinero y para cometer fraude por vía electrónica, a cambio de que se deje de lado la acusación de narcotráfico que es más grave.
El documento, al que tuvo acceso Clarín, se presentó el 13 de mayo en la Corte del Distrito Este de Texas y el magistrado deberá evaluarlo y más adelante dictar sentencia. La declaración de Machado implica un giro en su estrategia, ya que antes se había declarado “no culpable” de todos los cargos y buscaba un juicio oral por jurado.
Machado fue extraditado desde Argentina y está detenido en un penal de Oklahoma desde hace 6 meses. El presidente Javier Milei salió el domingo a defender a Espert, que renunció a su candidatura por sus vínculos con Machado, aunque en su tuit no se refirió a la admisión de culpabilidad de cargos por lavado y fraude.
“A José Luis Espert le destruyeron su reputación, lo empujaron al ostracismo y quisieron convertirlo en un criminal mediante una OPERACION POLITICA Y MEDIATICA INFAME”, tuiteó el presidente, con varias mayúsculas. “Durante semanas lo ENSUCIARON, lo DIFAMARON y lo condenaron públicamente sin pruebas, solo porque defendía las ideas de la libertad y les resultaba incómodo”, agregó.
“Pero finalmente, la justicia de Estados Unidos aceptó la declaración de INOCENCIA respecto del narcotráfico del que se acusaba a la persona utilizada para golpear y ensuciar a Espert”.
En realidad, Machado hizo una presentación que aún debe ser analizada por el juez para luego dictar sentencia. Pero el Presidente omitió mencionar que en el documento el argentino reconoce que es culpable de otros delitos como conspiración para lavar dinero y fraude electrónico.
Según publicó La Nación, Machado se presentó esta mañana ante el juez de instrucción Don D. Bush, que lo interrogó para verificar que comprendía las consecuencias de la decisión que había adoptado. Ahora deberá esperar a que el juez federal de distrito Amos L. Mazzant dicte su sentencia.
El documento obtenido por Clarín, firmado por el propio Machado y su abogada Jamie Solano, señala que el acusado “está cambiando su declaración a culpable”.
También admite conspiración para fraude electrónico: “Machado combinó, conspiró, se confederó y acordó transmitir y hacer que se transmitiera por medios de comunicación por cable en el comercio interestatal y extranjero con el propósito de ejecutar un plan y engañar para defraudar y para obtener dinero y propiedades mediante pretensiones, representaciones y promesas falsas y fraudulentas.”
El argentino admite haber participado junto con otras personas, que también están siendo juzgadas, de una estafa montada sobre la venta de aeronaves que en el documento reconoce como “invendibles”. La trama funcionaba mediante el uso de las firmas South Aviation Inc y Pampa Aircraft Financing, controladas por Machado en Florida.
Machado reconoció que, junto a otras personas, captaba depósitos de inversores para comprar aviones que, en realidad, pertenecían a aerolíneas como Air India, All Nippon Airways o una compañía privada con base en China, y que no estaban en venta. Respecto de este último caso dijo: “El avión era invendible porque pertenecía a una aerolínea privada y estaba ubicado en China”, señala el documento. Y que “Machado entonces utilizó esos fondos para fines distintos a la compra de la aeronave.”
“Machado, junto con otros co-conspiradores, participó en un esquema para defraudar a compradores e instituciones financieras mediante falsas representaciones relacionadas con la venta de aeronaves comerciales”, afirma el documento.
“Machado sabía que los fondos obtenidos a través de estas transacciones provenían de actividades fraudulentas y, aun así, participó en transferencias financieras internacionales y domésticas para promover el esquema”, agrega.
El documento presentado por Machado deja de lado las acusaciones por narcotráfico de cocaína que fueron presentadas en la acusación inicial.
Sin embargo, los cargos que asumió el argentino tienen penas importantes. La conspiración para lavar activos y conspiración para cometer fraude pueden llegar a 20 años de prisión más multas y decomiso de bienes. La socia de Machado, Debra Lynn Mercer-Erwin, por ejemplo, ya fue condenada en 2023 a 16 años de prisión, pero en su caso por los tres cargos: lavado de activos, fraude electrónico y narcotráfico.
La defensa busca que a Machado se le compute además el tiempo que ya ha estado en prisión (seis meses en EE.UU. y cuatro años de domiciliaria en Viedma) por lo que la pena, sin el cargo de narcotráfico, podría reducirse considerablemente.
Fuente: www.clarin.com



